El portavoz del PP en la Diputación de Guadalajara, Román García, ha comparecido hoy en rueda de prensa junto a los diputados provinciales Alberto Cortés y Elena Sebastián para fijar la posición de su grupo respecto a la propuesta de declaración institucional sobre el agua del Sorbe que el Gobierno provincial ha querido incorporar por vía de urgencia, «deprisa y corriendo», al último Pleno de la Diputación.
García ha explicado que, en la Junta de Portavoces convocada para tratar este asunto, el PP preguntó expresamente «si desde la Diputación se había mantenido contacto con las mancomunidades que agrupan a los ayuntamientos que se abastecen del Sorbe -la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS), la de Campiña Baja y la de La Muela- para elaborar el texto de la declaración»; pero la respuesta fue negativa por parte de la portavoz del PSOE, ha subrayado el portavoz popular.
Ante esta situación, el PP solicitó que, «siguiendo un criterio lógico», la Diputación mantenga contacto con las mancomunidades, se siente con los municipios afectados y recoja sus reclamaciones para redactar un texto que parta de los propios protagonistas. «A partir de ahí, si quiere, que la Diputación ocupe la posición de abanderada de unas reclamaciones que surjan de los propios municipios. Eso es apoyar a los pueblos y defenderlos: trabajar de su mano», ha afirmado García.
El portavoz del PP ha calificado de «sorprendente» que, con el Pleno ya convocado, el Gobierno provincial «saque de la manga» una propuesta de declaración institucional «a las bravas y sin contar con los afectados», para incorporarla por vía de urgencia. «Se trata de un tema que lleva dos meses sobre la mesa. Han tenido tiempo para abordarlo, buscar la implicación de los protagonistas y hablar con los grupos. Y resulta que, con menos de 48 horas de antelación, ponen esto sobre la mesa. Es una forma muy torpe de buscar el acuerdo y sacar algo adelante», ha señalado.
Un texto con contradicciones
García ha criticado además que el texto propuesto por el Gobierno provincial «presenta contradicciones», ya que no aclara si lo que se pretende es que se deniegue por completo la concesión al Canal de Isabel II o que se permita derivar agua siempre que existan excedentes en el caudal. A su juicio, la declaración pone el foco «de forma interesada y retorcida» en la Mancomunidad de Aguas del Sorbe, «cuando quien tiene que dirimir este asunto es la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT)».
Para el portavoz popular, con esta declaración lo que se pretende en el fondo es «una nueva guerra del agua», de la que «los ciudadanos ya están cansados», por dos motivos, «porque se le dice a la MAS lo que tiene que hacer, en un claro ejercicio de injerencia y deslealtad institucional hacia los ayuntamientos mancomunados, sin haber hablado previamente con ella, situándola como enemiga cuando ni siquiera tiene competencia alguna en esta decisión», y porque «se abre «una nueva guerra política de carácter territorial y partidista» en torno al agua sobre un asunto todavía indeterminado, en el que, de momento, solo existe una solicitud del Canal de Isabel II, sin respetar los tiempos del procedimiento y, lo más importante, sin dirigirse a la CHT, que es la responsable de este asunto y quien tiene la competencia para tratarlo».
El PP pide personarse ante la CHT y presentar alegaciones
Por todo ello, el PP ha animado a la Diputación a personarse en el procedimiento abierto y a presentar alegaciones ante la CHT si de verdad quiere liderar este asunto, «cuestión para la que, por cierto, todavía no es el momento».
«Nuestra postura es muy clara», ha concluido García: la defensa real de que se cubran las necesidades de abastecimiento presentes y futuras de los miles de vecinos que integran las Mancomunidades de Aguas del Sorbe, Campiña Baja y La Muela, que agrupan a 44 municipios, 43 de ellos de la provincia de Guadalajara.
El PP ha rechazado «las guerras artificiales y partidistas» que, de forma interesada, plantea el PSOE y que ya ha iniciado en la Diputación, y ha lamentado la deslealtad del Gobierno provincial, tanto hacia la MAS, «abriendo un frente contra ella e interfiriendo en su autonomía», como hacia los grupos de la oposición, «convocando una Junta de Portavoces fake que solo sirve para construir una nota de prensa y atacarnos en el marco de esa guerra creada por ellos».


